domingo, 31 de mayo de 2009

EL CAMBIO SOCIAL ES UNA FACHADA

“El Cambio Social es una Fachada”
El sociólogo Roberto Briceño León afirma que la violencia implica una disminución del crecimiento económico estimada en 7% del PIB al año. Hace una década ese impacto era equivalente a 3,4%. El experto advierte que el país salió más pobre de la extinta bonanza petrolera.
Roberto Briceño León (Lacso). “El Socialismo del Siglo XXI es un mecanismo para gastar el dinero petrolero o para dilapidar la renta petrolera. Hay que hacer exactamente lo contrario, porque el desarrollo no se compra”.
Para Roberto Briceño León, director del Laboratorio de Ciencias Sociales (Lacso), la situación reciente de la pobreza en Venezuela se puede dividir en antes y después de 2002, año en el que se inicia el paro petrolero y la economía venezolana recibe duros golpes. “A partir de 2004, los precios del petróleo comienzan a aumentar y cambia la situación. Entonces tenemos lo que se puede denominar una pobreza adinerada. La pobreza que nace de la riqueza, se trata de una paradoja en la cual hay dinero proveniente del petróleo y no de que los venezolanos estemos trabajando más y mejor, no tiene que ver con productividad, ni expansión del aparato productivo”, aclara el sociólogo.La aparente superación de la pobreza que ha venido viviendo la sociedad venezolana, estuvo relacionada, según Briceño, con una circunstancia externa que fue el aumento de los precios del petróleo, y no con la calidad de las empresas y de los trabajadores venezolanos, ni con una mejoría en la capacidad productiva de la sociedad.“La riqueza no es sólo tener dinero, sino contar con la capacidad de reproducir el dinero que uno tiene. Asímismo, la pobreza no es no tener dinero, sino no tener la capacidad de producirlo. Si yo vendo esta casa, voy a tener mucho dinero, pero si no lo reproduzco, más temprano que tarde me voy a quedar sin nada”, dice el especialista.El ejemplo que coloca es una analogía de lo que está sucediendo en el país. Es de la opinión que, una vez que se acabe el boom petrolero, como aparentemente ha sucedido, lo que quedará será un país más pobre.“Estamos repitiendo los errores del pasado con creces. A las sociedades mineras, como la nuestra, les pasa que una vez que bajan los altos precios de sus commodities, la consecuencia es mayor pobreza. Antes la gente tenía un rancho que se caía con cualquier palo de agua, sin aguas blancas, cloacas y con luz robada; ahora tienen el mismo rancho, pero con un televisor pantalla plana. Cuando bajan los precios del petróleo, tenemos a esa misma gente, en el mismo rancho, con las mismas condiciones, pero sin dinero en el bolsillo”, afirma Briceño.
Sociedad PobreBriceño León cree que ahora Venezuela es más pobre que en el pasado, aunque paradójicamente los ciudadanos hayan tenido más dinero en el bolsillo en los últimos cuatro años.“Como país somos más pobres. Como sociedad, más dependientes del petróleo y del exterior, en consecuencia somos más vulnerables y frágiles”, reflexiona el director de Lacso.Piensa que los sectores populares se han “engolosinado” con la cantidad de dinero que han recibido, en algunas oportunidades, producto de becas o ayudas económicas proporcionadas por el Gobierno, y no como consecuencia directa de un empleo o del trabajo de esas personas.“Los sectores populares han tenido más dinero, se han engolosinado con ello. Ese dinero les permite sentirse incluidos en términos de consumo, van a los centros comerciales, sienten que existe un acceso, un disfrute, les da una sensación de inclusión, pero esto no es ni parecido a lo que significa la inclusión social”, expresa el también docente de la Universidad Central de Venezuela (UCV).Aunque las estadísticas difundidas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) señalan una reducción de la pobreza, Briceño considera que lo observado en estos últimos años es “un reparto de dinero en algunas instancias, pero continúan las necesidades básicas insatisfechas; ni las viviendas, ni la educación, ni las cloacas, ni la salud han mejorado”.
De FachadaCuando se le pregunta a Roberto Briceño León sobre cuál, entonces, ha sido el impacto de las misiones sociales implementadas por el Gobierno nacional, no duda en contestar que ninguno, en vista de que los problemas sociales continúan sin ser resueltos.“Lo que estamos viviendo son cambios sociales de fachada. Palabras y sensaciones, que solapan en el fondo una gran estafa. En el país se han creado más de 200.000 cooperativas y cuántas funcionan actualmente. El año pasado lograron censar apenas 30.000. Y, entonces, qué paso con el dinero que se le otorgó a las 170.000 restantes que ya no existen. No existe la sostenibilidad en el tiempo de esos programas y eso se refleja en todas las áreas del país”, afirma el sociólogo. Lo mismo sucede en el caso de las Misiones. A su juicio, las dos que hicieron una intervención importante, en su momento, fueron Barrio Adentro y Mercal, las cuales califica de propuestas muy valiosas y correctas que calaron en la población, porque atendían dos necesidades latentes: la de recibir atención primaria en salud y la de contar con una red de distribución de alimentos que garantizara la disponibilidad de los productos a buen precio.
“Sin embargo, el gran impacto político de estas dos Misiones ha disminuido, porque, primero, ya lo tienes desde hace tiempo y ya forma parte del paisaje; y segundo, porque se han abandonado, y no se le ha hecho el debido seguimiento. Las demás Misiones, la gente ni sabe qué hacen, lo que sí sabe es que dan dinero por alguna razón… algo cae dice el pueblo”, expresa el académico.
Adiós al Rentismo PetroleroPara el especialista en asuntos sociales, que Venezuela salga de la pobreza depende fundamentalmente del rompimiento que se haga con el rentismo petrolero; es decir, en la medida en que la sociedad venezolana se haga cada vez menos dependiente de la renta petrolera y sea más productiva, será más fácil superar la pobreza.
Mírate en ese Espejo...• La economía deja de crecer 7% del PIB como resultado de la violencia desbordada en Venezuela. Hace 10 años, el impacto macroeconómico de la violencia era de 3,4% del PIB.• Hace una década el promedio de homicidios en el país era de 4.500 por año. En 2007, se cometieron 13.157 asesinatos, un incremento de 192%.• En estos últimos años, se han creado 200.000 cooperativas, de las cuales sólo quedan 30.000 en funcionamiento, al cierre del año pasado. ¿Dónde está el dinero invertido en las restantes 170.000?• El resultado del pasado “boom” petrolero es un recrudecimiento de la pobreza, según Roberto Briceño León. “Cuando bajan los precios del petróleo, tenemos a esa misma gente, en el mismo rancho, con las mismas condiciones, pero sin dinero en el bolsillo”.
Lo que está haciendo este Gobierno es muy similar a lo que hizo Carlos Andrés Pérez en su primera administración, pero potenciado. Para mí el Socialismo del Siglo XXI es socialismo rentista, y lo que busca es convertir a la sociedad en parasitaria, rentista y dependiente del Estado. Eso es lo que genera más pobreza”, asegura Briceño.Lo que hay que hacer es, exactamente, lo contrario. Plantearse una sociedad productiva, en la que se use el ingreso petrolero para promover una economía no petrolera, diversificada, en la que el poder se desconcentre y se disperse lo más posible en empresas pequeñas, medianas, grandes y micros.“El Socialismo del Siglo XXI es un mecanismo para gastar el dinero petrolero o para dilapidar la renta petrolera. Hay que hacer exactamente lo contrario, porque el desarrollo no se compra, se pueden comprar empresas, fábricas iraníes, pantallas planas, pero no el desarrollo”, asevera el director de Lacso.De modo que el papel del Estado en este escenario debería ser el de promover el desarrollo, creando las condiciones para que las empresas y las personas produzcan y repartiendo el poder. Significa un cambio de cultura extraordinario, pero, a juicio de Briceño, es la única salida posible al fenómeno de la pobreza.Es imposible entrevistar al experto Roberto Briceño León y no invitarlo a hablar sobre el fenómeno de la violencia, el cual está directamente relacionado con el de la pobreza, pero no de la forma en la que comúnmente se supone.“Hay muchos componentes asociados a la pobreza que incentivan la proliferación de la violencia, como la imposibilidad de estudiar, la falta de ocupación juvenil, la inexistencia de protección, que lleva a las personas a protegerse por sus propios medios. Pero, el origen de la violencia es la carencia de mecanismos institucionales, de estado de derecho. Es consecuencia de un gran desorden social”, explica el sociólogo.En cambio, la violencia sí tiene una incidencia directa sobre el aumento de la pobreza y un impacto directo en la macroeconomía, ya que inhibe la producción de la riqueza y obliga a desviar importantes recursos hacia su combate. “Los cálculos del Lacso indican que, hoy en día, el impacto de la violencia en Venezuela es de 7% del Producto Interno Bruto (PIB). Hace 10 años, estaba en 3,4% del PIB, pero en aquel momento se producían 4.500 homicidios, a un promedio de 19 por cada año. El año pasado se produjeron 13.157 homicidios, a una tasa de 49 por cada 100.000 habitantes. Es más del doble, haciendo un cálculo conservador”, expone Briceño.A nivel micro, el especialista asegura que significa una pérdida notable, en el seno de las familias, ya que son a éstas a las que le roban la quincena, las que no pueden invertir, o a la que le asesinan a la cabeza de familia y al sostén del hogar. “Cuando se logra controlar este fenómeno, el efecto económico positivo es directo. Existe una calle en la ciudad colombiana de Medellín donde había apenas 18 negocios; pero cuando el Gobierno logró controlar la violencia, proliferaron los comercios y ahora hay 207. Como se puede ver, la violencia, por todos lados, significa empobrecimiento”, finaliza Roberto Briceño León.Pero, el Gobierno venezolano parece no entender esta relación.

SOMOS IGUAL DE POBRES

SOMOS IGUAL DE POBRES
Somos Igual de PobresLa disminución de la pobreza que se ha venido observando en el país en los últimos cuatro años no es sostenible porque no está basada en el incremento de las capacidades productivas del país y de la población.Pobreza. Ha disminuido por el aumento de los ingresos de las familias, como consecuencia de una expansión del gasto público, derivada de los altos precios del petróleo.Ciertamente, algunas cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), indican que el porcentaje de personas en situación de pobreza ha disminuido. Por ejemplo, en 2005 se ubicaba en 48,8% y, en 2006, ese mismo indicador se ubicó en 39,7%.A juicio de Luis Pedro España, director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), estos indicadores de pobreza se calculan según el ingreso total de los hogares, compuesto por los ingresos generados por trabajo y por otros conceptos diferentes.El mismo cálculo, realizado por la UCAB, aunque arroja cifras diferentes, también denota una disminución: En 2005, el porcentaje de personas en situación de pobreza era de 57% y, en 2006, esta cifra decreció a 47,8%.Se trata, sin embargo, de una disminución de la pobreza basada en el aumento de los ingresos, que ha ocurrido como consecuencia de la expansión del gasto público, generada a su vez por el incremento de los precios del petróleo.Concuerdan los especialistas en que la vía más segura y sostenible para superar la pobreza, no es la anteriormente expuesta, sino el aumento de las capacidades productivas del país y de las personas. Del país, mediante la creación de condiciones económicas, legales y políticas, que promuevan la creación de empresas no importa si son grandes, medianas, pequeñas e incluso micros.Y de los individuos a través de la obtención de un nivel educativo suficiente, por encima de los 10 años de escolaridad, que le permita obtener un buen empleo y salir de la pobreza por sus propios medios.Ninguna de estas dos condiciones está teniendo lugar en Venezuela actualmente. Y tampoco el Estado está asumiendo su verdadero rol, el de proveer bienes y servicios públicos, el de satisfacer necesidades básicas y el de crear las condiciones para que exista prosperidad económica sostenible en el largo plazo.Cuando se miran las estadísticas del INE en cuanto al número de hogares en situación de pobreza, según necesidades básicas insatisfechas, si bien porcentualmente se observa una disminución, ésta no es tan espectacular como la arrojada cuando se mide por ingresos.De modo que los especialistas avizoran un estancamiento de la pobreza en Venezuela, y los menos optimistas, son de la opinión que, una vez que disminuyan los niveles de ingreso provenientes del petróleo, Venezuela quedará siendo más pobre, porque como en el pasado, no se está haciendo nada para hacer sostenible esta prosperidad. Las expectativas no son nada alentadoras, si la Comisión Económica para América Latina (Cepal) estima que el aumento de los precios provocará, este año, un incremento de la pobreza de 2,8 puntos porcentuales, pasando de 35,1 a 37,9% de la población, agregando 15 millones de nuevos pobres a los 190 millones que ya existen en América Latina. Esto con inflaciones de un dígito en la mayoría de los países de la región, pero que quedará para Venezuela, donde la inflación se estima en niveles superiores al 30%.Sin duda, las perspectivas con respecto a la superación de la pobreza no son demasiado alentadoras

LA POBREZA SE ESTANCA

EL PAIS / ESPECIAL EL PAIS EN LA MIRA / SITUACION SOCIAL / LUIS PEDRO ESPAÑA
“La Pobreza se Estancara”
A juicio del sociólogo y experto en políticas sociales, Luis Pedro España, la pobreza aumentará en 2008, quebrando su tendencia a la reducción. Califica las cifras de los resultados de las Misiones como “estrafalarias” y afirma que no solucionan los problemas sociales de le gente.
Fotografía por 100% Toro
Luis Pedro España (UCAB). “La sustentabilidad de la reducción de la pobreza en países petroleros, depende de las capacidades productivas de la sociedad”.
Si se mide la pobreza en cuánto al aumento de los ingresos de las familias, Luis Pedro España, sociólogo y director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), afirma que sí se ha observado una reducción en los últimos cuatro años, provocada, fundamentalmente, por el aumento de los ingresos por concepto de venta de petróleo.“Esto ha pasado en el país en otras ocasiones. Teníamos muchos años sin vivir este fenómeno, quizá por eso los problemas de los venezolanos se habían incrementado tanto. Hace 25 años que la economía no crecía de manera significativa por tres años seguidos y habíamos entrado en una época post rentista, cuando los ingresos petroleros no eran suficientes para cubrir los niveles de gasto público. En los últimos cuatro años, eso ha cambiado, básicamente por el aumento tan espectacular de los precios del petróleo, de lo cual se han beneficiado todas las familias, no sólo las populares. En este tiempo, todo el mundo cambió de carro, remodeló la cocina, compro peroles nuevos. En una economía normal no pasa que colectivamente el país se gane la lotería y la gente comience a renovar los activos, sólo sucede en economías raras como ésta”, explica España.El especialista aclara que no se trata de una reducción de la pobreza real, sino de una expansión del gasto público, que es el mecanismo mediante el cual se distribuye el ingreso petrolero a todos los venezolanos; distribución que, por cierto, mantiene los mismos niveles de desigualdad que en el pasado: 40% del ingreso nacional es repartido entre el 10% de la población, y el 10% más pobre recibe menos de 2% de dicho ingreso.
Sin Capacidades ProductivasLa gran pregunta que se hace España es si esa reducción de la pobreza, basada en el aumento de los ingresos, producto del boom petrolero que se vivió en el país hasta 2008, es sustentable. La respuesta que encuentra de inmediato es: no.“La sustentabilidad de la reducción de la pobreza en países petroleros, que se pueden ganar la lotería de un día para otro, depende de las capacidades productivas de la sociedad, la cual tiene dos componentes: la presencia de inversión y unidades productivas de bienes y servicios, y el capital humano y social que tiene la familia; es decir, de cuánta educación dispone ese grupo familiar”, señala el sociólogo de la UCAB.El panorama en esta materia no es alentador. De 2002 a esta fecha, el número de empresas que hacen vida en el país se ha reducido, por lo menos, a la mitad, según lo comentado por el especialista. Y del lado de las familias, la capacidad productiva se ha estancado, porque los niveles de escolaridad no han cambiado en los últimos años. Se conoce que, en promedio, para que una persona pueda producir lo suficiente para salir de la pobreza de forma individual, se necesitan al menos 10 años de escolaridad. El promedio en Venezuela es de siete años, apenas.“Es un promedio muy elemental, pero sirve de referencia. Los países más avanzados del tercer mundo, México, Argentina y Uruguay, tienen una escolaridad de 12 años. Chile logró masificar la educación media, los países del sureste asiático tienen 14 años de escolaridad, el doble de lo que tenemos nosotros”, ejemplifica España.El director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB afirma que más del 60% de la población sólo ha estudiado educación básica, y apenas, aproximadamente un 25% ha estudiado algún nivel de educación media. El sector profesional representa, más o menos un 10%, y el resto de la población no tiene ningún tipo de nivel educativo.Ante un panorama en el que ni las capacidades productivas del país ni de las familias se han incrementado, es imposible, a juicio de Luis Pedro España, que exista una real superación de la pobreza.La reducción que reflejan los números oficiales, basada en el aumento del ingreso, tampoco es sostenible, de acuerdo con el sociólogo, a causa de los altos niveles de inflación que existen en la actualidad.“Esta economía tiene el esquema de inflación más alto de América Latina y el tercero del mundo. La inflación promedio es de 35% y en los sectores populares puede llegar a 47%, mientras que la inflación anualizada de alimentos es de 50%. En ningún caso los ingresos van a aumentar a ese nivel. En los últimos años los aumentos en el ingreso han estado entre 15% y 20%, lo cual es mucho, pero insuficiente para enfrentar esta economía. De modo que, cómo sea que lo calcules, la pobreza va a aumentar en 2008, dos o tres puntos porcentuales, convirtiéndose éste en el primer año de no reducción de la pobreza”, explica el especialista.Con el agravante de que, más allá del aumento del empleo proveniente, primordialmente del sector público, la tasa de desempleo está estancada en 10%, porque el sector privado no está haciendo las inversiones que pudieran ayudar a disminuir esta cifra.
Viene el EstancamientoLuis Pedro España aclara que en materia social es muy difícil que se produzcan reversiones de los fenómenos, lo que se tiende a observar son estancamientos. A su juicio eso es lo que está por suceder en Venezuela con el tema de la pobreza.
“La historia de reducción de la pobreza de los próximos cinco años no va a ser la misma de los últimos cinco, porque no hay con qué. El ingreso petrolero no va a seguir creciendo y no se van a generar las capacidades productivas que se necesitan, a menos que haya un impacto proveniente de las políticas públicas”, dice España.
Los cambios importantes en materia de la reducción de la pobreza son efecto de políticas públicas realmente efectivas; y el especialista coloca como ejemplo lo sucedido en Costa Rica en los años '90, cuando hubo una caída de la tasa de mortalidad infantil de 20% a 10% en menos de 10 años.
Mírate en ese Espejo...• La escolaridad promedio en el Sureste Asiático es de 14 años, mientras en Venezuela sólo llega a siete.• Costa Rica redujo su tasa de mortalidad infantil de 20% a 10% en sólo una década, mientras en Venezuela no ocurre nada similar, a pesar de la bonanza petrolera.• El 10% más pobre de la población venezolana recibe sólo 2% del ingreso nacional.• La inflación que padecen los venezolanos con menos poder adquisitivo podría alcanzar 47% este año.• En Venezuela se forman unas 100.000 familias al año, mientras sólo se han construido, en promedio, 20.000 viviendas por año en los últimos nueve años.• Sólo 10% de la Población Económicamente Activa de Venezuela tiene nivel profesional, y para poder aspirar a superar efectivamente la pobreza se requiere que los jefes de familia tengan una escolaridad de 10 años.
“En Venezuela no hemos visto nada de eso. Cualquier Gobierno del pasado hubiese tenido el mismo impacto social que el de la actualidad, porque no ha hecho nada. Y las misiones son un fiasco espectacular, una inmensa propaganda que tiene cierto afecto en la población porque indicaba los problemas reales que tiene la gente, que son: Cómo hacer que el chamo siga estudiando, cómo puedo adquirir alimentos y salud de forma sencilla”, asegura España.Sin embargo, los problemas siguen allí sin solucionar y, a juicio del sociólogo, el Gobierno no hace una real evaluación de estos programas para mejorar aquello que no está funcionando de forma efectiva y eficiente.“Cuando el Gobierno evalúa las misiones sociales, saca unas cifras estrafalarias, como la de 32 millones de consultas odontológicas. Ese no es el indicador, sino cuántas caries tenían los venezolanos ayer y cuántas hoy, para ver si efectivamente ha funcionado el programa. Los indicadores de impacto de las misiones, no indican ningún resultado importante: ni transformaciones en el mercado laboral, en el sistema educativo o de los patrones de morbi-mortalidad, que son los tres asuntos que deberían tratar las misiones y el resto de las políticas sociales del actual Gobierno”, revela el especialista de la UCAB.
El Verdadero Papel del EstadoLa batalla contra la pobreza requiere que el Estado se ocupe de lo que realmente es su función: la dotación de bienes y servicios públicos, de infraestructura urbana y prestación eficiente de servicios sociales que contribuyan a aumentar esa capacidad productiva que se mencionó anteriormente.“En Venezuela se fabrican unas 20.000 viviendas al año, pero anualmente se forman unas 100.000 familias, hay un gran déficit y quién hace esas viviendas: la misma gente. Pero el Estado debe meterles el agua, la electricidad, los servicios sanitarios, etc. Si no lo hace, las familias pueden vivir en esa casa, pero les llegará el agua una vez a la semana, y tendrán que lanzar la basura por un barranco. Y aunque esa familia aumente sus ingresos, tres o cuatro veces, seguirá teniendo la misma quebrada podrida y el chamo se seguirá enfermando, a menos que el Estado se ocupe”, señala España.Mientras el Estado no cumpla con su verdadera función, las familias tendrán que seguir reduciendo la pobreza desde sus ingresos y, eso, advierte el especialista, tiene sus limitaciones.“Los precios del petróleo no van a seguir aumentando como ha venido sucedido hasta ahora, por lo que el gasto público se tiene que estabilizar y hacerse más eficiente para no caer en una crisis fiscal. El nivel de frustración de la población va aumentar a medida que esto vaya sucediendo, porque lo que no se detiene son las demandas de la gente, las cuales van a seguir creciendo al mismo ritmo del año anterior”, afirma el sociólogo.La solución, a juicio de España, es que el Estado venezolano empiece de forma inmediata a atender los verdaderos problemas de la población, que deje de hacer de las políticas sociales una inmensa propaganda y preste atención a las críticas, haciendo evaluaciones serias de sus propias políticas, reconociendo los errores y corrigiéndolos, y escuchando a los consumidores de dichas políticas.Así mismo, que se empiece a producir bajo las reglas de los incentivos, porque dice España: “la gente buscando la rentabilidad ya sea de los accionistas o de los trabajadores, se hace más eficiente. No se logra ni por la vía del convencimiento, de las letanías, o de los credos socialistas. El Gobierno tendrá que volverse cínico, es decir, mantener una arenga socialista pero con una economía que tenga criterio de rentabilidad. Como lo hace China en la actualidad”, finaliza.
Por Scarlett Ascanio.

sábado, 23 de mayo de 2009

COMPRAS DE EMPRESAS NA VENEZUELA

Tres estatizaciones absorberán 42% del ingreso de divisas
Caída del crudo eleva el impacto de la compra de empresas en las cuentas del país
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Dispuesto a implementar un modelo económico donde el Estado dominará la producción en una serie de sectores considerados estratégicos, Hugo Chávez implementa un ambicioso plan de nacionalización de empresas en momentos cuando el desplome del precio del petróleo derrite el ingreso de divisas. Por ahora, la República se ha comprometido a cancelar mil 354 millones de dólares por el Banco de Venezuela, incluyendo repatriación de dividendos; mil 970 millones de dólares por Sidor y otros 819 millones por las cementeras de las transnacionales Holcim y Lafarge. Así, sólo por estas tres nacionalizaciones el país cancelará 4 mil 143 millones de dólares, una magnitud que representa 42% del ingreso por exportaciones del primer trimestre. A esto se añadirá en el corto plazo el desembolso pendiente por la adquisición de Cerámicas Carabobo, 76 empresas de servicios petroleros, la planta de alimentos de Cargill, seis compañías en la zona de Guayana dedicadas al negocio de briquetas y tubos sin costura, así como el resultado del arbitraje con Exxon, Cemex y Conoco. De no rebotar con fuerza el precio del petróleo el gasto por nacionalizaciones amenaza con complicar aun más el equilibrio de las cuentas. El precio promedio del crudo venezolano en lo que va de año registra un descenso de 51% respecto a 2008 y el ingreso proveniente de las exportaciones, muestra una caída de 55% en el primer trimestre. La consecuencia es un desbalance donde el gasto por las compras en el exterior, como alimentos, electrodomésticos y medicinas, supera al ingreso de divisas del país. Las estadísticas del Banco Central indican que en los últimos seis meses las importaciones superan en 5 mil 166 millones a las exportaciones y el país arrastra, en promedio, un déficit de 861 millones de dólares al mes, desajuste no vivido en los últimos doce años. Por ahora la República ha cubierto el desequilibrio con divisas depositadas en la cuenta de reservas internacionales, que al cierre del 18 de mayo acumulan una caída de 31% y se ubican en 29 mil 352 millones. En este entorno, el Gobierno ha comenzado a trancar el grifo de los dólares disponibles para el sector privado. Cadivi, el organismo que distribuye las divisas al tipo de cambio oficial, recortó en 57% la asignación para importaciones en los primeros cuatro meses del año. Las empresas que ya no obtienen divisas al tipo de cambio oficial se verán forzadas a acudir al mercado paralelo, donde el precio del dólar es muy superior, lo que lleva a analistas a predecir mayor inflación. vsalmeron@eluniversal.com

sábado, 9 de mayo de 2009

ESTATIZAÇÕES NA VENEZUELA

ESTATIZAÇÕES Petróleo - Em 2007, Hugo Chávez assumiu o controle acionário de quatro projetos na Bacia do Rio Orinoco. As empresa petrolíferas americanas Exxon e Conoco Phillips deixaram a Venezuela Telecomunicações - O presidente venezuelano nacionalizou em seguida a CANTV, maior companhia de telecomunicações da Venezuela, ao comprar parte da empresa dos EUA Energia - O governo Chávez arrematou por US$ 740 milhões parte da empresa americana AES, a maior produtora privada de energia da Venezuela Bancos - Chávez anunciou em 2008 que compraria o Banco da Venezuela, filial do espanhol SantanderAço - Governo chavista assumiu o controle da Sidor, empresa que era de capital argentino Portos - Para limitar o poder da oposição, Chávez passou a controlar portos e aeroportos em Estados governados por rivais
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Venezuela : Revolução no setor petroleo

Chávez ocupa instalações de 60 empresas do setor petrolífero
Barcos e docas são tomados; medida alivia PDVSA, que acumulava dívidas com as prestadoras de serviços . O presidente venezuelano, Hugo Chávez, liderou ontem a tomada de controle dos ativos de 60 prestadoras de serviço do setor petrolífero que operam no Lago Maracaibo, no Estado de Zulia. Veja ponto a ponto das medidas de centralização do governo Chávez Militares tomaram as ruas da Cidade Ojeda, à beira do Maracaibo, onde apreenderam vários barcos. Horas antes, a estatal petrolífera PDVSA já havia assumido as instalações de um importante projeto de gás da americana Williams Companies. Segundo o ministro de Energia, Rafael Ramírez, deveriam ser expropriados no total "300 barcos, 30 rebocadores, 30 balsas, 39 terminais portuários e docas, 61 lanchas de mergulho, 5 diques de estaleiro e 13 oficinas". Cerca de 8 mil trabalhadores também serão absorvidos pelo governo. "Estamos libertando não apenas docas, lanchas e rebocadores, mas também vocês (trabalhadores) do jugo do capitalismo", disse Chávez enquanto cumprimentava funcionários das empresas expropriadas, que agora trabalharão para a PDVSA. "Essa é uma ofensiva revolucionária", completou, do alto de uma embarcação confiscada. Além da Williams Companies, outras estrangeiras que podem ser afetadas são a Shlumberger (a maior prestadora de serviço do setor, com projetos em 80 países), a americana Halliburton, a italiana Petrex e a britânica John Wood Group. A última - que tinha 49,5% de uma empresa contratada por US$ 800 milhões para fazer injeção de água nos poços petrolíferos da região durante 16 anos (o serviço é necessário para manter a pressão nos poços) - já disse que exigirá indenização. As expropriações foram feitas com base numa lei aprovada na quinta-feira pela Assembleia Nacional venezuelana, que declara de "interesse público e social" todas as empresas que atuam no setor dos hidrocarbonetos na Venezuela - desde as que fazem o transporte de materiais e equipamentos até as que injetam água e gás nos poços. Seu objetivo, segundo analistas, é livrar a PDVSA das dívidas e outros compromissos que a estatal têm com essas prestadoras de serviços - e que não está conseguindo honrar por causa da queda dos preços do petróleo. "Estamos avançando na construção do socialismo", afirmou Chávez em rede nacional de rádio e TV, pouco antes de liderar a tomadas das instalações em Zulia. Segundo o presidente, a expropriação dos ativos das prestadoras de serviço permitirá uma redução de até 20% nos custos da produção da PDVSA.Zulia é um dos principais redutos da oposição venezuelana e produz a maior parte do petróleo exportado pelo país. Em março, Chávez tomou o controle de seus portos e aeroportos, que antes estava nas mãos dos governos locais, numa tentativa de esvaziar o poder da oposição. ESTATIZAÇÕESAs estatizações são o eixo do projeto socialista que o presidente venezuelano está tentando implementar na Venezuela. Em 2007, Chávez nacionalizou a produção de petróleo na Bacia do Rio Orinoco, obrigando as estrangeiras que operavam na Venezuela a formar joint ventures nas quais a PDVSA hoje tem participação majoritária. REUTERS, AP AFP E EFE ESTATIZAÇÕES Petróleo - Em 2007, Hugo Chávez assumiu o controle acionário de quatro projetos na Bacia do Rio Orinoco. As empresa petrolíferas americanas Exxon e Conoco Phillips deixaram a Venezuela Telecomunicações - O presidente venezuelano nacionalizou em seguida a CANTV, maior companhia de telecomunicações da Venezuela, ao comprar parte da empresa dos EUA Energia - O governo Chávez arrematou por US$ 740 milhões parte da empresa americana AES, a maior produtora privada de energia da Venezuela Bancos - Chávez anunciou em 2008 que compraria o Banco da Venezuela, filial do espanhol SantanderAço - Governo chavista assumiu o controle da Sidor, empresa que era de capital argentino Portos - Para limitar o poder da oposição, Chávez passou a controlar portos e aeroportos em Estados governados por rivais