domingo, 31 de mayo de 2009

LA POBREZA SE ESTANCA

EL PAIS / ESPECIAL EL PAIS EN LA MIRA / SITUACION SOCIAL / LUIS PEDRO ESPAÑA
“La Pobreza se Estancara”
A juicio del sociólogo y experto en políticas sociales, Luis Pedro España, la pobreza aumentará en 2008, quebrando su tendencia a la reducción. Califica las cifras de los resultados de las Misiones como “estrafalarias” y afirma que no solucionan los problemas sociales de le gente.
Fotografía por 100% Toro
Luis Pedro España (UCAB). “La sustentabilidad de la reducción de la pobreza en países petroleros, depende de las capacidades productivas de la sociedad”.
Si se mide la pobreza en cuánto al aumento de los ingresos de las familias, Luis Pedro España, sociólogo y director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), afirma que sí se ha observado una reducción en los últimos cuatro años, provocada, fundamentalmente, por el aumento de los ingresos por concepto de venta de petróleo.“Esto ha pasado en el país en otras ocasiones. Teníamos muchos años sin vivir este fenómeno, quizá por eso los problemas de los venezolanos se habían incrementado tanto. Hace 25 años que la economía no crecía de manera significativa por tres años seguidos y habíamos entrado en una época post rentista, cuando los ingresos petroleros no eran suficientes para cubrir los niveles de gasto público. En los últimos cuatro años, eso ha cambiado, básicamente por el aumento tan espectacular de los precios del petróleo, de lo cual se han beneficiado todas las familias, no sólo las populares. En este tiempo, todo el mundo cambió de carro, remodeló la cocina, compro peroles nuevos. En una economía normal no pasa que colectivamente el país se gane la lotería y la gente comience a renovar los activos, sólo sucede en economías raras como ésta”, explica España.El especialista aclara que no se trata de una reducción de la pobreza real, sino de una expansión del gasto público, que es el mecanismo mediante el cual se distribuye el ingreso petrolero a todos los venezolanos; distribución que, por cierto, mantiene los mismos niveles de desigualdad que en el pasado: 40% del ingreso nacional es repartido entre el 10% de la población, y el 10% más pobre recibe menos de 2% de dicho ingreso.
Sin Capacidades ProductivasLa gran pregunta que se hace España es si esa reducción de la pobreza, basada en el aumento de los ingresos, producto del boom petrolero que se vivió en el país hasta 2008, es sustentable. La respuesta que encuentra de inmediato es: no.“La sustentabilidad de la reducción de la pobreza en países petroleros, que se pueden ganar la lotería de un día para otro, depende de las capacidades productivas de la sociedad, la cual tiene dos componentes: la presencia de inversión y unidades productivas de bienes y servicios, y el capital humano y social que tiene la familia; es decir, de cuánta educación dispone ese grupo familiar”, señala el sociólogo de la UCAB.El panorama en esta materia no es alentador. De 2002 a esta fecha, el número de empresas que hacen vida en el país se ha reducido, por lo menos, a la mitad, según lo comentado por el especialista. Y del lado de las familias, la capacidad productiva se ha estancado, porque los niveles de escolaridad no han cambiado en los últimos años. Se conoce que, en promedio, para que una persona pueda producir lo suficiente para salir de la pobreza de forma individual, se necesitan al menos 10 años de escolaridad. El promedio en Venezuela es de siete años, apenas.“Es un promedio muy elemental, pero sirve de referencia. Los países más avanzados del tercer mundo, México, Argentina y Uruguay, tienen una escolaridad de 12 años. Chile logró masificar la educación media, los países del sureste asiático tienen 14 años de escolaridad, el doble de lo que tenemos nosotros”, ejemplifica España.El director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB afirma que más del 60% de la población sólo ha estudiado educación básica, y apenas, aproximadamente un 25% ha estudiado algún nivel de educación media. El sector profesional representa, más o menos un 10%, y el resto de la población no tiene ningún tipo de nivel educativo.Ante un panorama en el que ni las capacidades productivas del país ni de las familias se han incrementado, es imposible, a juicio de Luis Pedro España, que exista una real superación de la pobreza.La reducción que reflejan los números oficiales, basada en el aumento del ingreso, tampoco es sostenible, de acuerdo con el sociólogo, a causa de los altos niveles de inflación que existen en la actualidad.“Esta economía tiene el esquema de inflación más alto de América Latina y el tercero del mundo. La inflación promedio es de 35% y en los sectores populares puede llegar a 47%, mientras que la inflación anualizada de alimentos es de 50%. En ningún caso los ingresos van a aumentar a ese nivel. En los últimos años los aumentos en el ingreso han estado entre 15% y 20%, lo cual es mucho, pero insuficiente para enfrentar esta economía. De modo que, cómo sea que lo calcules, la pobreza va a aumentar en 2008, dos o tres puntos porcentuales, convirtiéndose éste en el primer año de no reducción de la pobreza”, explica el especialista.Con el agravante de que, más allá del aumento del empleo proveniente, primordialmente del sector público, la tasa de desempleo está estancada en 10%, porque el sector privado no está haciendo las inversiones que pudieran ayudar a disminuir esta cifra.
Viene el EstancamientoLuis Pedro España aclara que en materia social es muy difícil que se produzcan reversiones de los fenómenos, lo que se tiende a observar son estancamientos. A su juicio eso es lo que está por suceder en Venezuela con el tema de la pobreza.
“La historia de reducción de la pobreza de los próximos cinco años no va a ser la misma de los últimos cinco, porque no hay con qué. El ingreso petrolero no va a seguir creciendo y no se van a generar las capacidades productivas que se necesitan, a menos que haya un impacto proveniente de las políticas públicas”, dice España.
Los cambios importantes en materia de la reducción de la pobreza son efecto de políticas públicas realmente efectivas; y el especialista coloca como ejemplo lo sucedido en Costa Rica en los años '90, cuando hubo una caída de la tasa de mortalidad infantil de 20% a 10% en menos de 10 años.
Mírate en ese Espejo...• La escolaridad promedio en el Sureste Asiático es de 14 años, mientras en Venezuela sólo llega a siete.• Costa Rica redujo su tasa de mortalidad infantil de 20% a 10% en sólo una década, mientras en Venezuela no ocurre nada similar, a pesar de la bonanza petrolera.• El 10% más pobre de la población venezolana recibe sólo 2% del ingreso nacional.• La inflación que padecen los venezolanos con menos poder adquisitivo podría alcanzar 47% este año.• En Venezuela se forman unas 100.000 familias al año, mientras sólo se han construido, en promedio, 20.000 viviendas por año en los últimos nueve años.• Sólo 10% de la Población Económicamente Activa de Venezuela tiene nivel profesional, y para poder aspirar a superar efectivamente la pobreza se requiere que los jefes de familia tengan una escolaridad de 10 años.
“En Venezuela no hemos visto nada de eso. Cualquier Gobierno del pasado hubiese tenido el mismo impacto social que el de la actualidad, porque no ha hecho nada. Y las misiones son un fiasco espectacular, una inmensa propaganda que tiene cierto afecto en la población porque indicaba los problemas reales que tiene la gente, que son: Cómo hacer que el chamo siga estudiando, cómo puedo adquirir alimentos y salud de forma sencilla”, asegura España.Sin embargo, los problemas siguen allí sin solucionar y, a juicio del sociólogo, el Gobierno no hace una real evaluación de estos programas para mejorar aquello que no está funcionando de forma efectiva y eficiente.“Cuando el Gobierno evalúa las misiones sociales, saca unas cifras estrafalarias, como la de 32 millones de consultas odontológicas. Ese no es el indicador, sino cuántas caries tenían los venezolanos ayer y cuántas hoy, para ver si efectivamente ha funcionado el programa. Los indicadores de impacto de las misiones, no indican ningún resultado importante: ni transformaciones en el mercado laboral, en el sistema educativo o de los patrones de morbi-mortalidad, que son los tres asuntos que deberían tratar las misiones y el resto de las políticas sociales del actual Gobierno”, revela el especialista de la UCAB.
El Verdadero Papel del EstadoLa batalla contra la pobreza requiere que el Estado se ocupe de lo que realmente es su función: la dotación de bienes y servicios públicos, de infraestructura urbana y prestación eficiente de servicios sociales que contribuyan a aumentar esa capacidad productiva que se mencionó anteriormente.“En Venezuela se fabrican unas 20.000 viviendas al año, pero anualmente se forman unas 100.000 familias, hay un gran déficit y quién hace esas viviendas: la misma gente. Pero el Estado debe meterles el agua, la electricidad, los servicios sanitarios, etc. Si no lo hace, las familias pueden vivir en esa casa, pero les llegará el agua una vez a la semana, y tendrán que lanzar la basura por un barranco. Y aunque esa familia aumente sus ingresos, tres o cuatro veces, seguirá teniendo la misma quebrada podrida y el chamo se seguirá enfermando, a menos que el Estado se ocupe”, señala España.Mientras el Estado no cumpla con su verdadera función, las familias tendrán que seguir reduciendo la pobreza desde sus ingresos y, eso, advierte el especialista, tiene sus limitaciones.“Los precios del petróleo no van a seguir aumentando como ha venido sucedido hasta ahora, por lo que el gasto público se tiene que estabilizar y hacerse más eficiente para no caer en una crisis fiscal. El nivel de frustración de la población va aumentar a medida que esto vaya sucediendo, porque lo que no se detiene son las demandas de la gente, las cuales van a seguir creciendo al mismo ritmo del año anterior”, afirma el sociólogo.La solución, a juicio de España, es que el Estado venezolano empiece de forma inmediata a atender los verdaderos problemas de la población, que deje de hacer de las políticas sociales una inmensa propaganda y preste atención a las críticas, haciendo evaluaciones serias de sus propias políticas, reconociendo los errores y corrigiéndolos, y escuchando a los consumidores de dichas políticas.Así mismo, que se empiece a producir bajo las reglas de los incentivos, porque dice España: “la gente buscando la rentabilidad ya sea de los accionistas o de los trabajadores, se hace más eficiente. No se logra ni por la vía del convencimiento, de las letanías, o de los credos socialistas. El Gobierno tendrá que volverse cínico, es decir, mantener una arenga socialista pero con una economía que tenga criterio de rentabilidad. Como lo hace China en la actualidad”, finaliza.
Por Scarlett Ascanio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario