SOMOS IGUAL DE POBRES
Somos Igual de PobresLa disminución de la pobreza que se ha venido observando en el país en los últimos cuatro años no es sostenible porque no está basada en el incremento de las capacidades productivas del país y de la población.Pobreza. Ha disminuido por el aumento de los ingresos de las familias, como consecuencia de una expansión del gasto público, derivada de los altos precios del petróleo.Ciertamente, algunas cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), indican que el porcentaje de personas en situación de pobreza ha disminuido. Por ejemplo, en 2005 se ubicaba en 48,8% y, en 2006, ese mismo indicador se ubicó en 39,7%.A juicio de Luis Pedro España, director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), estos indicadores de pobreza se calculan según el ingreso total de los hogares, compuesto por los ingresos generados por trabajo y por otros conceptos diferentes.El mismo cálculo, realizado por la UCAB, aunque arroja cifras diferentes, también denota una disminución: En 2005, el porcentaje de personas en situación de pobreza era de 57% y, en 2006, esta cifra decreció a 47,8%.Se trata, sin embargo, de una disminución de la pobreza basada en el aumento de los ingresos, que ha ocurrido como consecuencia de la expansión del gasto público, generada a su vez por el incremento de los precios del petróleo.Concuerdan los especialistas en que la vía más segura y sostenible para superar la pobreza, no es la anteriormente expuesta, sino el aumento de las capacidades productivas del país y de las personas. Del país, mediante la creación de condiciones económicas, legales y políticas, que promuevan la creación de empresas no importa si son grandes, medianas, pequeñas e incluso micros.Y de los individuos a través de la obtención de un nivel educativo suficiente, por encima de los 10 años de escolaridad, que le permita obtener un buen empleo y salir de la pobreza por sus propios medios.Ninguna de estas dos condiciones está teniendo lugar en Venezuela actualmente. Y tampoco el Estado está asumiendo su verdadero rol, el de proveer bienes y servicios públicos, el de satisfacer necesidades básicas y el de crear las condiciones para que exista prosperidad económica sostenible en el largo plazo.Cuando se miran las estadísticas del INE en cuanto al número de hogares en situación de pobreza, según necesidades básicas insatisfechas, si bien porcentualmente se observa una disminución, ésta no es tan espectacular como la arrojada cuando se mide por ingresos.De modo que los especialistas avizoran un estancamiento de la pobreza en Venezuela, y los menos optimistas, son de la opinión que, una vez que disminuyan los niveles de ingreso provenientes del petróleo, Venezuela quedará siendo más pobre, porque como en el pasado, no se está haciendo nada para hacer sostenible esta prosperidad. Las expectativas no son nada alentadoras, si la Comisión Económica para América Latina (Cepal) estima que el aumento de los precios provocará, este año, un incremento de la pobreza de 2,8 puntos porcentuales, pasando de 35,1 a 37,9% de la población, agregando 15 millones de nuevos pobres a los 190 millones que ya existen en América Latina. Esto con inflaciones de un dígito en la mayoría de los países de la región, pero que quedará para Venezuela, donde la inflación se estima en niveles superiores al 30%.Sin duda, las perspectivas con respecto a la superación de la pobreza no son demasiado alentadoras
domingo, 31 de mayo de 2009
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